Una desgarradora escena se vivió la noche del pasado 9 de junio en el distrito de Cabanillas, en el límite entre Arequipa y Juliaca, cuando una comerciante de avanzada edad rompió en llanto y se arrodilló ante un grupo de saqueadores que se llevaban su mercadería. El tráiler que transportaba más de 100 sacos de maíz fue intervenido por la Policía Nacional y autoridades de Aduanas, bajo sospecha de contrabando.
Según reportó Exitosa Noticias, el vehículo fue detenido durante un operativo de control, pero en medio de la fuga el tráiler quedó atascado en una zanja. Al no poder remolcarlo, los efectivos policiales abandonaron el camión en medio del campo, sin custodia ni resguardo. Horas más tarde, un grupo de ciudadanos llegó al lugar y comenzó a saquear el cargamento.
Videos difundidos en redes sociales mostraron el dramático momento en que la propietaria del maíz, visiblemente afectada, imploraba entre lágrimas a los pobladores que no se llevaran sus productos. «Tengo toda la documentación en regla», se le oye gritar mientras se arrodilla, en un intento desesperado por detener el saqueo. Sin embargo, sus súplicas fueron ignoradas por los presentes, que cargaron los sacos sin contemplaciones.
La comerciante fue consolada por una joven que la abrazaba mientras ella observaba impotente cómo su inversión desaparecía en minutos. Según testigos, la mujer aseguraba que la mercadería no era de contrabando y que había cumplido con todos los requisitos legales para su traslado. Pese a ello, las autoridades no ofrecieron mayores explicaciones ni protegieron adecuadamente el camión.
Hasta el momento, ninguna entidad del Estado se ha pronunciado sobre este hecho que ha generado indignación en la población local. Se desconoce si habrá una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si la intervención fue irregular o si se trataba realmente de contrabando. Mientras tanto, la imagen de la mujer llorando de rodillas se ha convertido en símbolo del abandono que muchos comerciantes sienten frente a situaciones de este tipo.









