Con un aforo de 120 personas y cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad, la Catedral de Lima realizó su primera misa presencial tras permanecer varios meses cerrada por la pandemia del coronavirus.
La misa estuvo dirigida por el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, quién cumplió con el uso de la mascarilla para evitar un posible contagio, al igual que todos los asistentes que asistieron a la ceremonia realizada a las 11 a.m. del día de hoy.
En base a lo establecido en la Resolución Ministerial Nº 899-2020/Minsa, los templos religiosos pueden realizar sus ceremonias siguiendo todos los protocolos de bioseguridad, sin dejar de mencionar que los fieles deben evitar hablar o cantar al interior de las instalaciones para prevenir la propagación del virus.
Otras de las medidas que se ha dictaminado es que los fieles no deberán acercarse a las imágenes para tocarlas o besarlas, sin dejar de lado que el uso de agua bendita también se encuentra prohibido.
Cabe señalar que al momento de ingresar al templo se ha instalado una alfombra con agua y lejía para que los fieles puedan desinfectar la suela de sus zapatos y una vez que la ceremonia haya concluido se deberá proceder con la limpieza de las bancas, sillas y objetos litúrgicos utilizados.









