El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, propuso un intercambio humanitario al mandatario venezolano, Nicolás Maduro: liberar a 252 migrantes venezolanos detenidos en su país a cambio de igual número de presos políticos encarcelados por el régimen chavista. El anuncio se hizo mediante un mensaje en la red social X, donde Bukele aseguró que su Cancillería formalizará la propuesta en los próximos días.
Los 252 venezolanos fueron deportados desde Estados Unidos y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la prisión de máxima seguridad construida para albergar a peligrosos pandilleros. Bukele argumentó que estos ciudadanos fueron capturados durante operativos contra el crimen organizado, especialmente contra redes vinculadas al Tren de Aragua. “Usted ha dicho que quiere a los venezolanos de regreso y en libertad”, expresó el mandatario salvadoreño a Maduro.
En su mensaje, Bukele contrastó la situación de estos migrantes con la de los presos políticos en Venezuela, quienes —según dijo— no han cometido crímenes, sino que están tras las rejas por pensar diferente. Entre los casos mencionados están los de la activista Rocío San Miguel, el periodista Roland Carreño, y Corina Parisca de Machado, madre de la opositora María Corina Machado. Bukele insistió en que su gobierno no encarcela por motivos ideológicos, a diferencia del régimen chavista.
La propuesta se da en un contexto de creciente polémica por el uso del CECOT como destino de migrantes deportados por Estados Unidos. La aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 por parte del gobierno de Donald Trump ha permitido expulsiones aceleradas, pero un informe reciente de Bloomberg señaló que el 90% de los venezolanos detenidos en El Salvador no tienen antecedentes penales, lo que ha levantado serias preocupaciones sobre el respeto al debido proceso.
Finalmente, Bukele incluyó en la propuesta a cerca de 50 extranjeros de otras nacionalidades detenidos en Venezuela, entre ellos estadounidenses y europeos, y reiteró su disposición al diálogo para concretar el canje. “Dios bendiga al pueblo venezolano”, concluyó el mensaje, marcando un giro diplomático inesperado en la relación entre ambos países.










