El abogado Marco Antonio Zevallos Bueno, quién tiene una investigación fiscal por el Caso Lava Jato, había sido designado este jueves como asesor de la alta dirección en el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). Sin embargo, no duró ni 24 horas en el cargo y este viernes se oficializó su renuncia.
Según la Resolución de Presidencia Ejecutiva Nº 058-2021-SENAMHI/PREJ, aceptan la renuncia de Asesor de Alta Dirección para la Presidencia Ejecutiva del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).
Como se recuerda, el investigado del caso Lava Jato Marco Antonio Zevallos Bueno fue había sido designado asesor de la alta dirección para la Presidencia Ejecutiva del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). La resolución que acredita su nombramiento fue publicada en el boletín de normas legales del Diario El Peruano este jueves 11 de noviembre y firmado por el flamante presidente Ejecutivo del Senamhi , Patricio Valderrama.
Según la resolución n.º 057-2021-SENAMHI/PREJ se anuncia que Zevallos Bueno asume el cargo, con calificación “favorable”, luego de que la institución meteorológica aceptara la renuncia de Romina Caminada Vallejo, quien ocupaba ese puesto desde noviembre del 2017.
“La Oficina de Recursos Humanos efectúa la evaluación del perfil del puesto correspondiente al cargo de Asesor de Alta Dirección para la Presidencia Ejecutiva, opinando favorablemente respecto a la propuesta de designación del señor Marco Antonio Zevallos Bueno, para que desempeñe las funciones del puesto en mención”, señala la resolución de presidencia ejecutiva.

Como se recuerda, Marco Antonio Zevallos es sospechoso del presunto delito de asociación ilícita por haber presentado dos informes que consignaban datos falsos al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) cuando era regidor de la Municipalidad de Lima en la gestión de Susana Villarán.
La función de Zevallos habría sido el de brindar información a los organismos electorales los ingresos de campaña de sobre la no revocatoria. Para el equipo especial Lava Jato, se halló que esos reportes habrían disfrazado dinero que provenía de las empresas brasileñas Odebrecht y OAS.








