Graham Archer, abogado de Alejandro Toledo, buscó demostrar durante una audiencia que la salud mental del expresidente peruano se encuentra deteriorada desde que fue recluido, con esta estrategia busca conseguir que se le fije una fianza para salir en libertad por supuestos problemas psicológicos.
Como parte de la estrategia, Archer había solicitó a la Corte que se escuche la posición del psicólogo Craig Haney quien expresó lo siguiente:
«Toledo está profundamente deprimido. Está tomando medicación para ello, pero aun así está yendo a peor. Le pregunté si tenía pensamientos suicidas y me respondió que no, pero yo me preocupé», declaró ante el juez el doctor Craig Haney.
Sin embargo, la fiscal Eliza La Punzina rebatió la versión Gragam, e hizo que cuatro empleados de Maguire, incluido el encargado de la enfermería, hablen sobre los beneficios que ahora tiene el ex mandatario.
“Cuando fui a tomar fotos del área, vi a Toledo quien me preguntó para qué las tomaba. Fue muy cordial, es la única vez que hablamos. Casi todas las pocas veces que lo vi, estaba en el teléfono. Siempre aseado y muy educado. Nada fuera de lo normal”, dijo James Gilletti encargado de la clasificación en dicha cárcel.
Fueron siete horas de fuego cruzado entre la fiscal La Punzina y el defensor de Toledo Graham Archer. Finalmente, el juez Chhabria dijo que evaluará los argumentos y los documentos que se han presentado antes de emitir su veredicto por escrito.








