Un soldado del Ejército Peruano falleció el 31 de marzo en Yurimaguas en momentos que custodiaba un centro educativo de esa ciudad. Los testigos y sus compañeros aseguraron que se disparó accidentalmente.
En medio de profundo dolor fue velado el 1 de abril en la localidad de Alto Palmiche de distrito de Pinto Recodo de Lamas, el cuerpo del soldado Werlín Salas Amasifuen quien murió tras dispararse accidentalmente cuando brindaba seguridad durante el toque de queda en Yurimaguas. En horas de la tarde fue sepultado a pesar de una persistente lluvia.
El féretro con los restos mortales del joven soldado fue llevado en hombros por sus familiares y compañeros de armas, quienes lo acompañaron hasta su última morada, ubicado en el cementerio de su localidad de origen en donde estuvieron representantes del Ejército Peruano, quienes llegaron para apoyar moralmente a los deudos.
El sepelio se realizó bajo una llovizna y a pesar de ello muchas personas fueron a despedirlo hasta su última morada, en donde una autoridad del pueblo los despidió con un discurso palabras, destacando las cualidades del soldado Werlín Salas, quien desde niño mostró interés por servir a su patria.










