La justicia finalmente a Vilma Zeña Santamaría, quien era prófuga por el emblemático caso Nicolini. Su captura se dió este martes 20 de enero por la Policía Nacional del Perú (PNP) tras una larga búsqueda que ha durado más de 8 años. La detención se produce apenas semanas después de que el sistema judicial peruano pusiera punto final a la impunidad que rodeaba este trágico suceso ocurrido en el centro de Lima.

Sobre Zeña pesaba una orden de captura internacional y una recompensa de 50 mil soles incluida en el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior (Mininter). Su detención es el resultado de un seguimiento minucioso tras la ratificación de su condena por los delitos de trata de personas y esclavitud laboral, tras la muerte de dos jóvenes trabajadores en condiciones infrahumanas.
La capturada será puesta a disposición del Poder Judicial en las próximas horas para su respectivo internamiento en un centro penitenciario, donde deberá cumplir su condena hasta el año 2057.
Ratificación de la Corte Suprema y condena definitiva
La captura de este martes se precipitó luego de que, en diciembre de 2025, la Corte Suprema ratificara de manera definitiva la condena de 32 años de prisión contra Vilma Zeña Santamaría y Jonny Coico. La justicia determinó que ambos fueron responsables directos de someter a los dos jóvenes a condiciones de explotación y trata con fines de esclavitud, agravadas por el resultado de muerte.
La sentencia original de 35 años para Coico y 32 para Zeña sufrió un retroceso cuando, mediante un recurso de habeas corpus, se intentó anular el fallo y reducir las penas alegando vulneraciones al debido proceso. No obstante, tras una larga batalla legal, la instancia suprema ratificó la condena, dejando sin efecto cualquier beneficio previo y restableciendo la severidad de la sanción inicial por la gravedad de los delitos.
Durante el proceso judicial, la defensa de Zeña intentó apelar la sentencia alegando diversas irregularidades técnicas. Con la ratificación, Zeña pasó a la clandestinidad, convirtiéndose en una de las personas más buscadas por la justicia peruana para garantizar el cumplimiento de la reparación civil y la pena efectiva.










