Un hecho que ha generado polémica en el distrito de San Isidro quedó registrado en video, luego de que serenos municipales fueran captados preparando y consumiendo ceviche proveniente de una carreta incautada, presuntamente dedicada a la venta ambulatoria de alimentos.
El hecho ocurrió este 29 de diciembre, a la 1:00 p.m., en la intersección de la Av. Javier Prado Este con la Av. Ricardo Rivera Navarrete.
De acuerdo con las imágenes difundidas, el operativo habría intervenido un triciclo utilizado para la venta de ceviche al paso, el cual —según se presume— no contaba con autorización municipal o infringía alguna norma. Tras la incautación, la carreta fue subida a un camión de la municipalidad.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue lo ocurrido después. En el video se observa a trabajadores municipales, cuya área específica no ha sido precisada, manipulando los alimentos, preparando el ceviche y luego consumiéndolo, situación que ha sido cuestionada por vecinos y usuarios en redes sociales.
El material audiovisual plantea interrogantes sobre el procedimiento seguido tras la incautación y si existió una denuncia o acta formal, así como sobre el destino de los bienes retenidos. Vecinos señalan que, de confirmarse los hechos, el propietario de la carreta debería ser compensado por los productos consumidos durante el operativo.
Ante la difusión del video, se ha solicitado una pronta respuesta de la Municipalidad de San Isidro, en particular de la alcaldesa, para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y precisar si las acciones observadas se ajustan a los protocolos municipales.
Hasta el cierre de esta edición, no se ha emitido un pronunciamiento oficial. El caso ha reavivado el debate sobre la conducta de los funcionarios durante los operativos y la necesidad de transparencia y control en los procedimientos de fiscalización e incautación.
Municipalidad anuncia sanción y proceso disciplinario
La Municipalidad de San Isidro emitió un comunicado indicando que se ha dispuesto la separación inmediata de los agentes involucrados. Además, ha iniciado un procedimiento administrativo disciplinario para determinar responsabilidades y aplicar la máxima sanción correspondiente, sin perjuicio de eventuales acciones legales.
La comuna rechazó tajantemente «cualquier accionar que vulnere los protocolos de intervención y la ética pública», reafirmando su compromiso con la integridad, la transparencia y el respeto en el ejercicio de sus funciones.










