La congresista Ruth Luque ha presentado un proyecto de ley que propone otorgar una pensión de orfandad a los hijos e hijas de trabajadores del transporte público que fallezcan a consecuencia de la inseguridad ciudadana. Según la iniciativa, los beneficiarios serían menores de 18 años, o hasta los 24 si cursan estudios técnicos o universitarios, siempre que se acredite que el fallecimiento del trabajador se debió a un acto delictivo en el ejercicio de sus labores.
Si bien la propuesta busca dar un respaldo económico a las familias afectadas, ha sido cuestionada y considerada por diversos sectores como una medida populista, ya que el Congreso carece de un plan de financiamiento claro para cubrir este tipo de pensiones y el Estado enfrenta ya serias limitaciones presupuestales. Además, se advierte que este tipo de iniciativas, aunque bien intencionadas, terminan siendo más simbólicas que efectivas, pues no atacan el verdadero problema de fondo: la creciente inseguridad ciudadana que golpea a todos los peruanos.
Más que aprobar leyes de impacto mediático, se reclama que los legisladores impulsen reformas estructurales en seguridad y justicia, capaces de reducir realmente la violencia, en lugar de propuestas que podrían convertirse en carga fiscal insostenible sin resolver el problema principal.










