Una gran cantidad de pasajeros quedó varada en la Panamericana Norte tras el paro de transportistas que exigen mayor seguridad debido a amenazas y extorsiones que ha sufrido el sector. La situación se agudizó cuando un grupo de choferes y cobradores obligó a los pasajeros a descender de un autobús de la ruta Ventanilla-Villa de Salvador, indicando que debían acatar la paralización anunciada desde el día anterior.
Ante el caos generado, la Policía Nacional recurrió al uso de bombas lacrimógenas para dispersar a los manifestantes y liberar el tránsito en el tramo conocido como el Óvalo Zapallal, a la altura del kilómetro 34 de la vía auxiliar.
Exigencias de los Transportistas
Un vocero de los transportistas explicó que el principal motivo de la protesta es la falta de seguridad. «Actualmente, varias empresas, como Visupsa, Sesosa y la Nueva Estrella, están sufriendo extorsiones. Nuestra empresa cuenta con entre 200 y 400 unidades y muchos compañeros han sido perjudicados, llegando incluso a perder la vida. Pedimos mayor seguridad y que los paraderos estén mejor resguardados», manifestó.
Medidas del Ministerio del Interior
Para mitigar el impacto del paro, el Ministerio del Interior anunció que habilitará buses de la PNP para el transporte público. «El Comando de la PNP ha dispuesto cuatro buses para trasladar de manera gratuita a decenas de pasajeros, cubriendo la ruta desde el paradero Rosaluz hasta Tomás Valle», informaron a través de un comunicado.
Los transportistas continúan sus protestas mientras las autoridades buscan soluciones para restablecer el servicio y garantizar la seguridad de todos los involucrados.







