Esta mañana, un grupo de policías asignados a la Comisaría de Breña se negaron a continuar sus labores, debido a que dos efectivos de esa dependencia estarían infectados con el COVID–19. Pese a ello, no se ha dispuesto ningún protocolo sanitario para protegerlos.
“Esos dos muchachos han estado en los dormitorios, en las oficinas. No nos han hecho ninguna prueba [de detección de coronavirus] y no nos dicen nada desde ayer”, señaló un suboficial.
Añadió que ningún efectivo ha salido de servicio esta mañana y que incluso hay policías que “están en su día de franco” [día de descanso], pero no quieren volver a sus casas por temor a contagiar a sus familiares.
A modo de protesta, los efectivos se apostaron en la azotea de la dependencia policial esta mañana y después salieron a la calle. Ningún vehículo de esta comisaría ha salido a patrullar hoy.
Ante la situación, el comisario de Breña, comandante PNP Luis Alberto Napa, confirmó a El Comercio que uno de los infectados es un efectivo de 29 años. Por otro lado, algunos agentes ya retomaron sus labores y salieron a patrullar.
Minutos antes, profesionales de la salud ingresaron al local, pero no portaban con ellos ningún equipo ni material para desinfectar el lugar. Según Napa, esta labor se realizará en las próximas horas.









