Los cancilleres de Perú y Bolivia sostuvieron una conversación telefónica el sábado 8 de noviembre, en la que acordaron retomar de inmediato la representación diplomática a nivel de embajadores, marcando un nuevo capítulo en la relación bilateral tras años de tensiones. Según informó la Cancillería peruana, ambas naciones reafirmaron “la relevancia estratégica de las relaciones bilaterales” y destacaron la necesidad de impulsar una agenda conjunta en beneficio mutuo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú (Torre Tagle) comunicó que también se aprobó realizar en territorio peruano, “en el más breve plazo”, el Encuentro Presidencial y Gabinete Binacional Perú-Bolivia, que reunirá a los mandatarios y ministros de ambos países para coordinar políticas de cooperación en materia económica, social y de seguridad. Esta será la primera reunión de alto nivel desde el cambio de gobierno en Bolivia, encabezado por Rodrigo Paz Pereira.
El restablecimiento del diálogo ocurre en el contexto de la reciente toma de posesión de Paz Pereira, acto al que asistió el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez Miranda, en representación del Gobierno peruano. Durante la ceremonia en La Paz, Álvarez destacó que la asunción del nuevo mandatario boliviano “marca una etapa de inicio de la democracia y del fin de los años de socialismo y oscurantismo en Bolivia”.
La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) confirmó que ambos países ya coordinan la realización de una cumbre presidencial, que se desarrollará en las próximas semanas con el objetivo de fortalecer los lazos políticos, económicos y sociales. En palabras del premier, este nuevo acercamiento permitirá “reimpulsar la cooperación fronteriza y promover la integración regional desde una visión democrática y de desarrollo compartido”.
Cabe recordar que el viaje oficial de Ernesto Álvarez fue autorizado mediante la Resolución Suprema N.º 266-2025-PCM, que estableció su estadía en Bolivia del 7 al 9 de noviembre. El restablecimiento de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores simboliza así una nueva etapa de entendimiento entre Perú y Bolivia, después de varios años de distanciamiento y desencuentros ideológicos entre ambos gobiernos.









