Escriben: Jessi Vila Q. y Antonio Mori
Justo cuando pensábamos que la situación del Congreso de la República peruano no podía complicarse más, el último fin de semana salió a la luz en un reportaje indicando que la alimentación de nuestros congresistas tendría un incremento sustancioso y no solo en sabor sino también en su costo. El precio del mismo varió de S/. 15.93 a S/.80 por almuerzo y con desayunos de S/.31. Esta situación, se convirtió rápidamente, en vox populi en redes sociales ya que la alimentación es un aspecto muy importante en la vida de los peruanos.
El gran incremento de los costos ha sido muy criticado, ¿y como no?, en un país donde el bloqueo de carreteras y las manifestaciones violentas, ha causado la escasez de alimentos para una buena parte de la población, a la mesa directiva junto con oficialía mayor, no se les ocurrió mejor cosa que actualizar el menú de los parlamentarios. Ya en la gestión del golpista Pedro Castillo teníamos niveles preocupantes de familias en inseguridad alimentaria, encontrando que siete de cada diez familias se encontraban en esta penosa situación, ah! pero este personaje también tuvo la ocurrencia de gastar mas de tres millones de soles en carnes finas para él y su séquito…y ahora disfruta una contundente “paila canera”, irónico.
Pero, ¿Será que la mesa directiva del presidente José Williams Zapata, firmó algo nuevo como grita la izquierda a los cuatro vientos? La respuesta es que no, en primer lugar, esta decisión es competencia de Oficialía Mayor es decir del señor Cevasco. Lo negociado responde a la firma de una adenda del contrato N° 014-2022-AAJ-OLCC-CR que puede encontrarse en la página del Congreso de la República. Lo cierto es que lo del bufet no es algo nuevo, ya se venía sirviendo a los parlamentarios antes de la pandemia y se suspendió por obvias razones.
Lo que no te cuenta la prensa mermelera, es que por “cortesía” a ellos también se les brindaba comida cuando había sesiones del pleno, ¿y porqué solo cuando hay sesiones del pleno? Porque este mega buffet digno de reyes, SOLO se entrega a parlamentarios los días que exista pleno mas no en su día a día o en semana de representación.
Ahora, ¿Esto sería un justificante para tomar piedras e ir a exigir el cierre del congreso? La respuesta es que no. Una vez más el problema no son algunos de los beneficios que como nación podríamos ofrecer a los funcionarios públicos, los peruanos renegamos de la clase política mediocre que nosotros mismo ponemos cada cinco años, o menos si suceden cierres del congreso o golpe de estado. A nadie parece dolerle que un funcionario como Julio Velarde quien es presidente del Directorio del Banco Central de Reserva del Perú desde octubre de 2006 gane más de 40 mil soles al mes, ¿por qué? Porque su gestión genera que millones de soles sean bien utilizados en favor de la población.
No podemos perder de vista lo que realmente está perjudicando al pueblo peruano, mientras esta cortina de humo era desplegaba en los medios de comunicación y redes sociales, Estados Unidos concedía la extradición del ex presidente Alejandro Toledo, un corrupto vinculado a Odebrecht. Asimismo, en Ilave volvían a bloquear la carretera con una estructura de metal y así ocho regiones siguen con las vías bloqueadas. Además, en la universidad Mayor de San Marcos Aníbal Torres, Héctor Béjar, Duberlí Rodríguez y representares de la izquierda hacían proselitismo político e invitaban a la población a seguir con las marchas violentas para buscar una asamblea constituyente.
Sobre el caso de Torres es cuestionable su participación en esta actividad proselitista, ya que, si no le dieron prisión preventiva fue porque dijo estar enfermo y que se iba a dedicar a la docencia, no se desde cuando docencia es gritar “Libertad al presidente Castillo” y no he visto enfermo que grite y gesticule tan bien. Esta situación debería ser analizada por la Fiscalía de la Nación, debido a que, actos como este ponen en riesgo la integridad de ciudadanos y efectivos de la fuerza del orden.
Para finalizar, el peruano debe entender que las siguientes votaciones van a marcar el curso de la libertad en el Perú. Por un lado tenemos una izquierda violenta que por todos los medios está pidiendo una asamblea constituyente sin fundamentar por qué y para que, ya en otra entrega se habló sobre la estrecha relación que hay entre el proceso constituyente, el cual sirve para tomar democracias y volverlas dictaduras y generar hambre en una población. Por otro lado, tenemos una derecha que recién debutaría, como tal, en el campo político. Todo dependerá del plazo que finalmente ponga el congreso para las elecciones. Lo que a la población le debe quedar claro es que su voto si importa, y sobre ello renegará o tendrá la satisfacción de la gestión de la clase política a la cual encomendará las riendas de la nación por cinco años.
Dos millones de soles en alimentos para plenos del congreso pueden sonar exagerado, pero más de 700 millones de soles para recibir dos hojas de informe de la SUNEDU debería indignarnos más y otras consultorías a través de los años, o ya nos olvidamos de Richard “Swing”, que no te engañen.










