Magaly Medina, reconocida periodista y conductora de televisión peruana, ha registrado oficialmente la palabra Chollywood ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). Este término, ampliamente utilizado en el mundo del entretenimiento local, forma parte del estilo distintivo de la presentadora en su programa Magaly TV, la firme, donde se abordan los escándalos del espectáculo nacional.
La palabra Chollywood, ahora protegida legalmente bajo Producciones MGM S.A.C., empresa de Magaly Medina, hace alusión al universo del espectáculo peruano. A través de esta expresión, Medina ha logrado identificar y caracterizar los conflictos, romances y controversias de las figuras públicas del país, haciéndola una marca reconocible de su contenido televisivo. Con el registro, cualquier uso comercial no autorizado del término podría acarrear severas consecuencias legales.
Según explicó Indecopi a La República, utilizar Chollywood sin el consentimiento de su titular puede derivar en una multa de hasta 150 UIT, equivalente a S/772.500. Esta sanción se impone cuando se infringen los derechos de propiedad industrial mediante el uso indebido de una marca registrada. Además de la multa, se pueden aplicar medidas correctivas como la prohibición del uso de la marca, el retiro del mercado de productos y hasta su decomiso.
El organismo también precisó que se evalúa si el uso del signo puede inducir a confusión con la marca registrada. Si dos marcas o expresiones son similares y se aplican a productos o servicios relacionados, se considerará como infracción. Incluso, Indecopi puede tomar medidas preventivas durante el proceso legal, como el cese inmediato del uso o la inmovilización de productos involucrados.
Esta iniciativa forma parte de la campaña Protege tu Sueño. Registra tu Marca, impulsada por Indecopi para fomentar el registro de marcas entre emprendedores y figuras públicas. Otras frases populares que han sido registradas incluyen La fe es lo más lindo de la vida de Luis Guadalupe, ¡Asu mare! de Carlos Alcántara, y Que pase el desgraciado de Laura Bozzo, todas convertidas en lemas protegidos por la ley.









