Murió su hijo y no lo dejaron salir del trabajo. Entre lágrimas y con el alma rota, un guardia de seguridad recibió la peor noticia que un padre puede escuchar. Su hijo había muerto durante una operación.
La comunidad de Mitzco, en Guatemala se encuentra consternada por el caso de un guardia de seguridad de la Despensa San Francisco, ubicada en la zona 6, quien sufrió la pérdida de su hijo durante una operación y, aun así, no recibió permiso para ausentarse y despedirse de él.
Según testigos, el trabajador recibió la trágica noticia mientras cumplía con su turno, pero su solicitud de salir fue negada bajo el argumento de que no había personal disponible para cubrir su puesto. El hombre, visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, tuvo que permanecer de pie, con su uniforme, intentando contener el llanto.
La situación se tornó aún más dolorosa cuando, además, se le negó un adelanto de 200 quetzales que había solicitado para gastos urgentes relacionados con el fallecimiento.
El hecho ha generado un fuerte debate sobre las condiciones laborales y la deshumanización en ciertos entornos de trabajo. Organizaciones y ciudadanos han expresado su indignación en redes sociales, calificando lo ocurrido como un acto “inhumano, indignante y cruel”.
Este caso reabre la discusión sobre la necesidad de políticas laborales más humanas que prioricen la dignidad y el bienestar de los trabajadores en situaciones de emergencia familiar.









