Un taxista peruano se volvió viral en TikTok tras expresar su indignación al recibir apenas S/3,80 por un viaje de cinco kilómetros con cuatro pasajeros. El conductor, que había confiado en los aplicativos de movilidad para mejorar sus ingresos, decidió renunciar a la plataforma y retirar todas las pegatinas del servicio como acto de protesta. El hecho fue compartido en el perfil danias943 y ha generado un intenso debate en redes sociales.
“Eran cinco kilómetros y solo me pagaron S/3,80. Me sentí humillado. No vale la pena seguir trabajando así, no cubro ni el combustible”, comentó el taxista en el video, en el que se le ve arrancando los logos del aplicativo de su vehículo. La publicación fue acompañada por una descripción que resume su sentir: “Taxista se siente explotado. Decide dejar el aplicativo”.
La queja del conductor resonó entre otros trabajadores del sector, quienes también denunciaron los pagos ínfimos que reciben por recorridos que, según indican, no compensan ni el desgaste del vehículo ni el tiempo invertido. Muchos de ellos señalaron que las tarifas mínimas impuestas por las plataformas resultan abusivas, y que la promesa de “bonos por metas cumplidas” no justifica las condiciones precarias.
La publicación provocó una ola de reacciones en TikTok, donde usuarios dividieron opiniones. Algunos defendieron los precios bajos alegando que son beneficiosos para los pasajeros, especialmente en contextos de crisis económica. Otros, en cambio, se solidarizaron con el taxista y admitieron pagar más del monto sugerido por la app. “Yo pedí un taxi por seis cuadras y me salió S/1,90. Le di S/2 y le dije que se quede con el cambio”, comentó un usuario. Otro señaló: “Me salió S/2,90 una carrera de 4 km, pero me sentí mal y le di S/10”.
El caso ha reabierto el debate sobre si los aplicativos de taxi favorecen más a los pasajeros que a los conductores. Mientras que muchos usuarios valoran la economía del servicio, los choferes denuncian que los ingresos no alcanzan para cubrir ni los gastos operativos. Si bien algunas plataformas ofrecen bonos mensuales por metas alcanzadas, no todos los conductores logran cumplirlas o consideran que compensen los viajes mal remunerados.
Este episodio pone en evidencia las tensiones crecientes entre plataformas de transporte, conductores y usuarios, y plantea una interrogante que aún no tiene respuesta clara: ¿quién paga el verdadero costo de los precios bajos?









