La Municipalidad de Lima anunció la suspensión de obras en los alrededores del Palacio de Gobierno, una medida que, según indicaron funcionarios ediles, fue dispuesta por el Ejecutivo debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad de la presidenta Dina Boluarte.
Los trabajos suspendidos contemplaban excavaciones arqueológicas, la recuperación de tramos de la antigua muralla de Lima y la reconstrucción del arco del Puente Trujillo, parte de un plan de recuperación del Centro Histórico. También se proyectaban túneles de conexión entre Palacio y la Iglesia San Francisco, los cuales quedaron paralizados tras considerarse que el tránsito de la mandataria se vería comprometido por la cercanía con la zona intervenida.
Desde la Gerencia de Prolima —ente encargado del proyecto— calificaron la suspensión como “inesperada”, pues las obras contaban con sustento técnico y legal. Además, advirtieron que la paralización afecta directamente la recuperación del patrimonio arquitectónico limeño.
Obras paralizadas y vecinos preocupados
Vecinos y transeúntes mostraron su incomodidad ante el abandono de la zona, actualmente excavada y sin señalización ni personal que oriente o resguarde el lugar. La falta de información oficial ha generado incertidumbre y molestia en la ciudadanía, preocupada por la continuidad de las obras y el destino del presupuesto asignado.
Con esta decisión, el proyecto pasa a engrosar la lista de obras paralizadas que figuran en el registro de la Contraloría General de la República. También se ve afectado el mejoramiento del Parque La Muralla, donde recientemente se hallaron vestigios coloniales que daban nuevo valor histórico a la intervención.
La suspensión es, por ahora, de carácter indefinido y responde exclusivamente —según fuentes municipales— a razones de seguridad para la jefa de Estado. Sin embargo, no se ha precisado cuándo se retomarán los trabajos, ni qué medidas se tomarán para proteger los avances ya realizados.
La paralización de estas obras reabre el debate sobre las prioridades del Gobierno en materia de seguridad y patrimonio, y cómo decisiones de este tipo pueden afectar proyectos de revitalización urbana e histórica en el corazón de Lima.










