La lideresa de Keiko Fujimori afirmó que los extranjeros que no cuenten con documentación en regla y cometan delitos serán expulsados inmediatamente del país, como parte de una estrategia de seguridad que incluirá el apoyo de las Fuerzas Armadas en el control de fronteras. Sus declaraciones fueron brindadas en entrevista con la periodista Mávila Huertas, en el programa Fuego Cruzado de ATV.
Durante la conversación, Fujimori sostuvo que el Estado debe actuar con firmeza frente a la delincuencia y señaló que los ciudadanos extranjeros que infrinjan la ley no deben permanecer en el territorio nacional.
“Ciudadanos de otros países que no tengan sus papeles, que cometen un delito serán expulsados inmediatamente de nuestro país. Expulsados, deportados, enviados a su país de origen”.
La excandidata presidencial indicó que esta política requerirá un mayor control territorial, con participación activa de las Fuerzas Armadas, especialmente en zonas de alta incidencia delictiva y en las fronteras.
“Para eso obviamente las Fuerzas Armadas nos ayudarán en el control de las fronteras”.
Consultada sobre la posibilidad de redadas u operativos, Fujimori recordó mecanismos aplicados en décadas pasadas y planteó su reactivación como parte de la lucha contra el crimen organizado.
“En la época de la lucha contra el terrorismo habían rastrillajes, se cerraban los distritos y junto con las Fuerzas Armadas y la propia comunidad se entraba casa por casa… eso se tiene que recuperar”.
Ante la pregunta directa de Huertas sobre si estas medidas implicarían operativos en la vía pública basados en mapas de calor del delito, la lideresa de Fuerza Popular respondió afirmativamente y reiteró que los extranjeros sin documentación deben ser expulsados.
“Por supuesto. Y esos operativos, redadas o rastrillajes… se tienen que llevar a cabo porque los delincuentes, las personas que no tienen la documentación, tienen que ser expulsados de nuestro país”.
Fujimori añadió que la estrategia debe complementarse con inteligencia, prevención y fortalecimiento del sistema penitenciario, proponiendo la construcción de cuatro cárceles adicionales con capacidad para al menos 10 mil internos cada una, además de un penal juvenil.
“Un aspecto fundamental es la inteligencia, el tema de la prevención… y por supuesto tenemos que construir más cárceles”.
Finalmente, la lideresa descartó la pena de muerte como herramienta contra la criminalidad y el terrorismo, y se pronunció por sentencias firmes, cadena perpetua y trabajo forzado, así como por una salida parcial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para evitar indemnizaciones a sentenciados por terrorismo.
“La estoy descartando porque no es un mecanismo que sirva… lo que se requiere es sentencias firmes, cadena perpetua, trabajo forzado”.