El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, restó importancia a los recientes cuestionamientos del titular de Petroperú, Alejandro Narváez, quien criticó duramente la política monetaria de la institución, asegurando que contribuye al alto costo del financiamiento en el país. “No vale la pena responderle”, fue la escueta pero tajante declaración de Velarde al ser consultado sobre el tema.
Narváez declaró a RPP que las altas tasas de interés en el Perú, influenciadas por la tasa de referencia del BCR, encarecen el financiamiento para empresas estatales como Petroperú y agravan sus pérdidas. Sin embargo, Velarde desestimó las declaraciones, explicando que la deuda de Petroperú se encuentra en dólares, por lo que no está sujeta a la tasa de interés local, sino al contexto del mercado internacional.
“No tiene sentido entrar en esa discusión cuando los fundamentos técnicos demuestran lo contrario”, señaló una fuente del BCR, reafirmando que la entidad mantiene su autonomía en la conducción de la política monetaria, cuyo objetivo principal es la estabilidad de precios, no el financiamiento de empresas públicas.
En paralelo, Velarde también se pronunció sobre la polémica en torno al posible rediseño de los billetes y monedas del Perú, en el marco de la reciente Ley 32251 y un fallo del Tribunal Constitucional que exige una aplicación más rigurosa de los símbolos patrios. En conferencia de prensa, el presidente del BCR pidió cautela y respeto por la tradición: “El escudo de armas se ha utilizado más de 150 años en las monedas. Cambiarlo no tiene sentido. Esa es su identificación legítima”.
Aunque reconoció que el BCR debe acatar el marco legal vigente, Velarde instó a las autoridades responsables a revisar el reglamento que busca introducir nuevos elementos gráficos en el diseño del dinero nacional, como estandartes, frases y otros símbolos adicionales. “Ojalá puedan reflexionar y modificar esa parte”, dijo.
Julio Velarde, al frente del BCR desde 2006, ha sido una figura clave en la estabilidad macroeconómica del Perú. Su reciente postura reafirma el papel técnico y apolítico de la institución frente a presiones o críticas externas, incluso cuando provienen de sectores del propio aparato estatal.







