Un informe periodístico difundido por Perú 21 revela que Alfonso López-Chau es acusado por la Fiscalía de haber designado, cuando era rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), a su amiga Sonia Anapán como secretaria general de esa casa de estudios, el 21 de diciembre de 2021, a pesar de que no cumplía con el perfil ni tenía la experiencia para ocupar uno de los cargos administrativos más importantes.
Sin embargo, en este contexto electoral, el ingeniero de 75 años, quien es la principal carta de la izquierda para llegar a Palacio de Gobierno, ha encontrado en el Poder Judicial a su principal aliado.
La fiscal Norah Córdova presentó la acusación contra López-Chau Nava el 31 de marzo de 2025, pero la jueza Julia Olivares Robles no ha convocado a ninguna audiencia de control desde esa fecha.
Ese tipo de diligencia se realiza previo al juicio y es necesaria porque en ese trance el magistrado supervisa que la investigación del Ministerio Público haya cumplido con la correcta entrega de pruebas.
El artículo 345 del Código Procesal Penal, además, obliga al juez a derivar ese documento a las partes en un plazo de diez días y a empezar la audiencia en un periodo no mayor de 30 días.
En otras palabras, hace casi un año que el exrector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) tiene el privilegio de no ser enjuiciado y todo por la conveniente demora de la magistrada Olivares.
Si el proceso penal por corrupción que afronta hoy Alfonso López-Chau mantuviera su curso normal, el candidato presidencial de Ahora Nación (AN) tendría que estar más preocupado en acudir a los tribunales —donde se definirá si es condenado a 5 años de cárcel— que en programar actividades de campaña, como lo hace tranquilamente por esta época.
Al estilo Jerí
La acusación contra Alfonso López-Chau, a la que accedió Perú21, tiene apenas 55 páginas y solo compromete a dos personas: al candidato de AN y a su amiga Sonia Anapán, quien es ingeniera industrial por la Universidad Privada del Norte. No se trata de un caso complejo de resolver.
Es más, la fiscal Córdova ha puntualizado cada hecho y está claro por qué se le imputa a ambos colusión y, como imputación alternativa, negociación incompatible.
Por el primer delito pide 4 años y 6 meses de prisión para los dos procesados, y por el segundo 5 años de cárcel.
Según la indagación, Anapán Ulloa fue nombrada a dedo por la entonces autoridad universitaria sin la aprobación previa del Consejo Universitario, como mandan las normas internas.
Pero no solo eso. Las directivas estipulan que, para ocupar ese puesto, la persona elegida debe tener experiencia específica en esa función y haber sido jefe de área por un periodo de 5 años.
Ninguno de esos requisitos los cumplía Anapán, de acuerdo con la investigación, y aún así fue impuesta por López-Chau con un sueldo inicial de S/9,000.
Las evidencias recogidas por la fiscal Córdova muestran que la ahora ex secretaria general de la UNI, por entonces de 40 años, asumió el cargo cuando todavía trabajaba para otra entidad pública, el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), ya que el fin de su contrato en esta última fue el 24 de diciembre de 2021.
En el pasado, fue especialista en la Dirección de Evaluación y Acreditación de Educación Superior y Técnico-Productiva del Sineace entre el 6 de junio de 2016 y el 28 de marzo de 2021.
Pero en ese periodo de tiempo, la Fiscalía advirtió que ella registra una constancia de trabajo como asesora en la empresa Textiles Alfa & Omega entre enero de 2015 y el 15 de diciembre de 2020. ¿Dobleteaba en el campo público y privado?
Tampoco hay documentación que indique que Sonia Anapán fue jefa de área o departamento en alguna institución.
Y la cereza de este pastel de irregularidades es que la misma funcionaria firmó la adenda de su contrato que incrementó su sueldo de S/9,000 a S/13,500 con la respectiva aprobación de López-Chau.

En su declaración fiscal del 31 de octubre de 2023, la exservidora pública dijo que conoció al exrector de la UNI en 2019, cuando estudiaba su maestría en la Facultad de Ingeniería Económica, Estadística y Ciencias de Sociales, la misma donde su coacusado era director por esa época.
“Yo me entero de dicho puesto porque el rector me informa que no confiaba en su anterior secretario general, toda vez que cometía actos irregulares, por lo que me propone para el cargo”, expresó.
Peculiar proceder de un aspirante a la presidencia que se asemeja al del actual mandatario José Jerí, cuyas visitadoras consiguen puestos en el Gobierno luego de sostener reuniones con él en la Casa de Pizarro.

Dos meses después de presentada la acusación contra Anapán, en mayo de 2025, esta renunció al puesto en la UNI.
El diario Perú21, indicó que la contactó para recoger su versión sobre el caso, pero no contestó las llamadas ni mensajes que se le dejaron por WhatsApp.
Quien sí respondió fue su exabogado Carlo Magno Salcedo. Dijo que este proceso debió ser archivado porque en otras dos Fiscalías se desestimaron las denuncias.
Salcedo es vocero de Ahora Nación y candidato a diputado. Admitió que es amigo de López-Chau y que fue a través de él que conoció a Anapán Ulloa.
“La designación de Sonia no fue irregular ni ilegal. Estas denuncias vienen de enemigos de López-Chau que quieren manchar su candidatura”, sostuvo.
Lo más grave de todo esto es que la jueza Julia Olivares, del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria Especializado en Corrupción de Funcionarios de Lima, impide que la justicia sea célere de forma inexplicable.

Además, Perú 21 señaló que buscó a la jueza Julia Olivares para conocer por qué retrasa las diligencias, y se excusó de responder.
“Todo requerimiento sobre información de expedientes por conducto regular”, contestó en un breve mensaje.
Perú 21 indicó que informó a Julia Olivares que se publicaría este reportaje y dejó en visto la conversación. No hubo más reacción de su parte.
Fuente: Diario Perú 21






