Arnol Castillo, el hijo mayor del expresidente Pedro Castillo, está disfrutando de un estilo de vida muy diferente al de su padre. A sus 19 años, Arnol se encuentra exiliado y aprovecha su nueva situación para recorrer México y Europa, alejándose completamente de los problemas legales y económicos que aquejan a su familia en Perú.
Mientras Pedro Castillo enfrenta serias complicaciones legales en su país natal, con la Fiscalía de la Nación presentando dos nuevas denuncias constitucionales en su contra, su hijo Arnol vive una vida de lujos y aventuras. Las nuevas acusaciones contra el expresidente incluyen el uso indebido de un avión de la Fuerza Aérea del Perú y un helicóptero del Ejército para trasladar a la familia presidencial a Chota, Cajamarca, con el propósito de celebrar el cumpleaños de la hermana de Castillo, Irma Castillo Terrones.
En medio de estos problemas, la familia de Castillo parece mantenerse alejada de los titulares negativos. La exprimera dama Lilia Paredes ha desmentido las afirmaciones sobre recibir apoyo económico de parte del gobierno mexicano, aclarando que las ayudas no son en dólares sino en pesos mexicanos y que enfrenta una situación económica complicada. Paredes ha mencionado que se priva de lujos y viajes para cubrir las necesidades de su familia.
A diferencia de su madre, Arnol Castillo ha estado compartiendo sus experiencias en redes sociales, mostrando su vida en distintos destinos turísticos. En abril de 2024, el joven visitó varios puntos emblemáticos en México, incluyendo el Castillo de Chapultepec, la Basílica de Guadalupe y las Pirámides de Teotihuacan. Durante las vacaciones de agosto, viajó a España, donde disfrutó de la vibrante ciudad de Madrid y la pintoresca Tarragona. En Madrid, visitó el famoso hotel boutique Posada de Paine y la Torre de Cristal, el edificio más alto de España. En Tarragona, exploró Cornudelle de Montsant y La Cala Romana, una bahía rodeada de rocas transparentes.
A diferencia de los problemas que enfrenta su padre, Arnol parece gozar de una vida tranquila y placentera, alejado de cualquier investigación o proceso fiscal. Mientras su padre se encuentra en prisión, Arnol continúa explorando y disfrutando de su vida en Europa, sin que su regreso a Perú para visitar a su padre represente un obstáculo para su estilo de vida actual.






