El caricaturista Carlos ‘Carlín’ Tovar lanzó una dura crítica al electorado limeño al señalar que Lima aún no supera el “trauma” de haber tenido a un presidente serrano, en referencia al exmandatario Pedro Castillo, y que ese rechazo tendría un componente abiertamente discriminatorio.
Según Carlín, en la capital “detestan” al serrano, y esa percepción explicaría el respaldo persistente a figuras como Rafael López Aliaga. En ese sentido, afirmó que el alcalde de Lima representa una especie de revancha política para ese sector del electorado.
“López Aliaga es la revancha de este electorado y él es el seguro de que acá no viene ningún serrano más. Eso explica que Lima, en esta burbuja en la que vive, apueste por RLA todavía, y lo va a seguir haciendo porque de ese trauma de Castillo no se va a curar Lima por largo tiempo”, cuestionó con firmeza el caricaturista.
Asimismo, Carlín puso en duda el argumento recurrente de que el mal desempeño del Congreso se deba únicamente a que la ciudadanía “no vota bien”. A su juicio, existe un factor estructural mucho más poderoso detrás de la actual representación parlamentaria.
“Pasa que hay un electorado muy organizado de las economías ilegales, que tiene mucho poder económico, inclusive, y que va a colocar gente en el Congreso”, sostuvo.
En esa línea, señaló que el respaldo constante a Keiko Fujimori, que se mantiene alrededor del 8 % de voto duro, sería un indicador claro de la influencia de estos grupos.
“El hecho de que Keiko Fujimori mantenga un voto duro y no baje de eso es un índice de que este sector de economías ilegales, porque ella los representa bastante claramente, y también hace pactos y alianzas por lo bajo siempre, va a meter gente en el Congreso en diferentes partidos porque ellos no tienen ideología”, explicó.
Las declaraciones de Carlín reabren el debate sobre racismo, poder económico informal y representación política, en un escenario electoral donde los patrones de voto parecen repetirse pese al descrédito generalizado de las instituciones.








