El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) anunció este martes una reforma en el esquema tarifario del agua potable que impactará directamente en los hogares de mayores ingresos de Lima. A partir de 2027, los distritos con mayor poder adquisitivo, como Miraflores, San Isidro y La Molina, verán un incremento en sus recibos debido a la eliminación de subsidios generalizados.
Según el MVCS, actualmente casi toda la población recibe algún tipo de subsidio, incluso en zonas con altos niveles de consumo. Con la nueva metodología, el beneficio se concentrará en las familias en situación de pobreza y vulnerabilidad. El subsidio cubrirá únicamente el consumo básico equivalente a 100 litros de agua por persona al día, mientras que los usos considerados excesivos o suntuarios —como jardines y piscinas— deberán pagarse a costo real.
La focalización de los subsidios combinará dos criterios: el consumo mínimo indispensable y la ubicación socioeconómica de los hogares, con información detallada por manzana proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) será la encargada de implementar el nuevo tarifario, que se aplicará de manera gradual en dos periodos regulatorios consecutivos.
El rediseño también incluye una actualización técnica en la fórmula de cálculo, con una mayor tasa de interés reconocida para las inversiones de las empresas prestadoras de servicios (EPS). Este ajuste incrementará los ingresos destinados al Fondo de Inversión Agua Segura (FIAS), el cual financia proyectos de ampliación y modernización de la infraestructura de agua y saneamiento en el país.
De acuerdo con cifras oficiales, aún 3,3 millones de peruanos no cuentan con acceso a agua potable y más de 7 millones carecen de alcantarillado. Asimismo, un tercio de la población recibe menos de 10 horas diarias de servicio y el 64,5 % no accede a agua con cloración adecuada. El MVCS sostiene que la reforma permitirá fortalecer financieramente a las EPS y garantizar la continuidad y calidad del servicio, priorizando a los sectores más vulnerables.







