Una jornada de pesca común se convirtió en una inesperada cacería de paquetes flotantes para decenas de pescadores artesanales del Callao, luego de que al menos 50 contenedores cayeran al mar frente a la isla San Lorenzo. El incidente ocurrió el viernes 1 de agosto cuando el buque mercante taiwanés Ever Lunar, anclado en la bahía del Callao, sufrió una volcadura parcial que provocó la caída de su carga al océano. El accidente no dejó heridos, pero generó un inusual espectáculo y el cierre temporal del puerto.
La escena fue rápidamente aprovechada por pescadores y curiosos, quienes se movilizaron en pequeñas embarcaciones para recoger cajas, muchas aún selladas, que el mar arrastró hacia la costa. “Tienen seguro, no es robo, nos los llevamos a casa”, declaró uno de los participantes en un video que se viralizó en redes sociales. La mayoría de los paquetes eran de cartón y no se ha confirmado su contenido exacto, aunque se especula que podrían pertenecer a envíos de comercio internacional.
Las imágenes captadas por testigos muestran lanchas artesanales retornando a tierra sin pescado, pero llenas de cajas cerradas, en lo que parecía más una improvisada operación logística que una faena de pesca. Algunos ciudadanos aplaudieron la rapidez y astucia de los pescadores, mientras otros cuestionaron la legalidad y ética de apropiarse de objetos caídos al mar, incluso si estos no estaban destinados a ellos.
El accidente ocurrió a unas 3,9 millas náuticas al noroeste de la isla San Lorenzo y generó una rápida respuesta de la Capitanía de Puerto, que anunció el inicio de un plan de búsqueda y recuperación de la carga dispersa. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, ninguna autoridad ha emitido una postura oficial sobre la legalidad de llevarse estos paquetes ni sobre si los objetos recogidos serán reclamados.
Mientras tanto, en las redes sociales el hecho ha sido bautizado como “el agosto de los pescadores”, en alusión a la inesperada ganancia obtenida. Lo que es claro es que la marea trajo algo más que olas esa mañana: generó un debate sobre oportunidad, necesidad y legalidad en alta mar.









