Una sesión de fotos de fin de año para niños de inicial se convirtió en una tragedia en la playa Arica de Lurín el pasado miércoles 24 de abril. Dos pequeños resultaron gravemente heridos, uno de ellos con quemaduras de segundo y tercer grado, tras una improvisada fogata durante la actividad. Ahora, uno de los niños se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del INSN Borja debido a la gravedad de sus lesiones.
Según relatan los padres del menor afectado, la situación se salió de control cuando una madre de familia, que llevaba consigo una botella de ron de quemar, encendió una fogata demasiado cerca de los niños. Las llamas alcanzaron a dos de ellos, pero el pequeño Lucianito sufrió las peores consecuencias, con quemaduras en su rostro.
Los padres expresaron su indignación y preocupación por lo sucedido. «No podemos creer que una sesión fotográfica de 390 soles le haya destruido la vida a mi hijo», lamentaron. Tras el accidente, el niño fue llevado inicialmente al Hospital María Auxiliadora y luego derivado al Instituto Nacional de Salud del Niño de San Borja.
El dueño de la productora de fotos, Juan José Chang, negó que la mujer que causó el accidente trabajara con ellos. Sin embargo, la presunta responsable, identificada como Yamilé, se defendió argumentando que siguió instrucciones del señor Chang. «Todo fue indicación del señor Chang», afirmó.
En medio de este difícil momento, la familia del niño afectado agradece cualquier ayuda que pueda recibir. Aquellos que deseen ofrecer su apoyo pueden comunicarse al número 947 746 590. La comunidad se une en solidaridad con la familia en estos momentos difíciles.







