Solo en la región de Lima se evitó 900.000 contagios de COVID-19 y 100.000 muertes gracias a la cuarentena. Así lo reveló el médico epidemiólogo César Munayco, ejecutivo Adjunto del Centro Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa).
Según explicó, el confinamiento y el cambio de convivencia entre la población permitió que la velocidad de infección se reduzca y que el indicador de transmisión del virus (Rt) a nivel nacional actualmente se encuentra por debajo de uno. En ese sentido, reveló que nuestro mayor reto es continuar en dicha línea.
“El objetivo ahora es mantener estos niveles hasta que haya vacunas y tratamientos efectivos”, indicó Munayco a Andina.
Asimismo, en el interior del país, el médico epidemiólogo dijo evidenciar tres tipos de realidades. El primer grupo son las regiones que se encuentran en franco decrecimiento de casos positivos como: Callao, Lambayeque, Lima, Piura, Ucayali, Loreto y Tumbes.
En el segundo grupo los casos comenzaron a incrementarse (Áncash, Arequipa, Huánuco, Ica, San Martín y Junín), y un tercero que evidencia un crecimiento lento como: Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Tacna y Moquegua.
En tanto, el epidemiólogo Andrés Lescano, miembro también del Grupo Prospectiva, dijo que la cuarentena no acaba con la transmisión, pero reduce de forma importante la velocidad de contagio.
Asimismo, mencionó que el Perú ganó tiempo valioso para ampliar la capacidad de atención, procesos complejos que incrementaron sustancialmente el número disponible de camas de hospitalización y Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), que ahora trabajan en un sistema integrado de coordinación.







