Una tragedia ha conmocionado a la comunidad de Ate, Lima, tras conocerse la muerte de Daniela Mucha Quispe, una joven de 19 años que falleció luego de someterse a una cirugía estética en la clínica Campos, ubicada en la avenida Separadora Industrial. La joven presentó fuertes dolores durante tres días tras el procedimiento y falleció finalmente de un paro cardiorrespiratorio.
Según relataron sus familiares, Daniela ingresó al quirófano a las 9:00 a. m. y salió consciente cerca de las 6:00 p. m. del mismo día. Fue dada de alta al día siguiente, pero poco después comenzó a experimentar un intenso dolor corporal. Edith Mucha, prima de la víctima, contó que Daniela la llamó para que la acompañe a la clínica debido al malestar que sentía.
Durante su primera visita de retorno, el médico que realizó la operación le drenó la herida y la envió nuevamente a su casa. Sin embargo, el dolor se agravó y la familia tuvo que regresar a la clínica por segunda vez. Allí permaneció algunas horas con medicación, hasta que su condición empeoró y fue trasladada de emergencia a un hospital, donde lamentablemente falleció.
Daniela Mucha trabajaba en un casino y había ahorrado aproximadamente S/15.000 para someterse a una lipoabdominoplastia. Según sus familiares, también se realizó una rinoplastia y una lipo de papada con el mismo cirujano. La joven había puesto mucha ilusión en el cambio físico que buscaba alcanzar mediante estos procedimientos.
Los familiares de Daniela exigen justicia y piden que se realice una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido en la clínica Campos. Hasta el momento, el centro de salud no ha emitido ningún pronunciamiento. La República intentó contactarse con sus representantes, pero no obtuvo respuesta. El caso ha generado gran indignación en redes sociales y ha reavivado el debate sobre la regulación de las cirugías estéticas en el país.







