El paro de transportistas ha generado el bloqueo de la autopista Ramiro Prialé y una gran congestión vehicular que ha perjudicado a los pobladores de la zona, quienes se han visto obligados a caminar por horas para llegar a su destino.
Ese es el caso de Consuelo Quispe, una enfermera del Hospital Edgardo Rebagliati, que se vio obligada a caminar varios kilómetros para atener a sus pacientes infectados de COVID-19.
“Vengo de Rebagliati, de EsSalud, y la verdad es que todo el día ha estado horrible, tanto para bajar y ahora peor para subir. Todavía me están esperando pacientitos que tengo que poner vía (debido a) que están con COVID-19. Tengo que llegar a Cerro Camote y otro me está esperando por Manilsa, la verdad me preocupa porque se trata de salud y están desaturando”, expresó en diálogo con Latina.
La enfermera calculó que iba a estar llegando a su domicilio cerca de la medianoche debido al cierre de la autopista, pero en vez de molestarse por la situación solo dijo “la salud es primero”.
Asimismo, Quispe recordó que trabajó en el hospital de emergencias en Ate Vitarte, pero que luego de un término de contrato, salió del centro médico.
“He trabajado en el hospital de Vitarte COVID y término de contrato. Un abuso la verdad, pero me siguen necesitando nuestros prójimos y estoy yendo”, sostuvo.










