La Comisión de Constitución del Congreso inició el debate de una iniciativa presentada por el congresista Ed Málaga que busca modificar la vigencia de la llamada ley seca durante los procesos electorales. El proyecto propone que esta restricción se aplique de manera excepcional y con una duración máxima de 21 horas, en contraste con las actuales 48 horas que obliga al cierre de bodegas, restaurantes, bares y otros negocios vinculados al expendio de alcohol.
La propuesta recibe respaldo ciudadano. Según la última encuesta nacional de Ipsos, elaborada para Perú21, el 64% de peruanos apoya la reducción del periodo de aplicación de la ley seca. En Lima, la cifra sube a 67%, mientras que en el oriente y centro del país el apoyo es aún mayor, con 71% y 72%, respectivamente. El estudio se realizó los días 4 y 5 de septiembre a 1,204 personas mayores de 18 años, con un margen de error de ±2,8%.
Impacto económico millonario
De acuerdo con Daniel Hermoza, director del Centro de Estudios de MYPES Unidas del Perú, el expendio de bebidas alcohólicas representa hasta el 55% de los ingresos de una bodega. Con tres procesos electorales previstos para 2026 —de carácter general, regional y municipal—, se estima que las pérdidas por la aplicación de la ley seca alcanzarían los S/320 millones en ventas y S/48 millones en utilidades.
Mercedes Quiñones, presidenta de la célula de Áncash de la Asociación de Mujeres Bodegueras del Perú, advirtió que la restricción afecta sobre todo a los comercios formales, ya que en provincias no existe una fiscalización efectiva. “Esto impacta directamente en nuestra canasta familiar”, señaló.
Un debate sobre libertad individual
En la mesa de trabajo organizada por Ed Málaga, tanto Hermoza como Quiñones coincidieron en que la norma fomenta el comercio informal y, en algunos casos, el consumo de bebidas adulteradas. El legislador defendió su propuesta al señalar que la ley seca responde a un enfoque “paternalista”, pensado para otra época, y que hoy limita innecesariamente la libertad individual.
“Lo que planteamos es que el Jurado Nacional de Elecciones pueda aplicar la medida de forma focalizada, solo en zonas específicas y por razones debidamente motivadas, entre las 8:00 horas del día anterior al voto y el cierre de las mesas de sufragio, es decir unas 21 horas”, explicó.
Para Andrés Choy, presidente de la Asociación de Bodegueros del Perú, incluso este plazo podría reducirse más, limitándose a las 10 horas que dura la jornada de votación, al menos en los comicios generales de abril de 2026.







