Debido a la alta demanda de pacientes infectados por COVID-19; la escases de camas UCI en la región de Junín está llevando a los médicos a tomar la dificil decisión de dejar morir a pacientes que no tienen las suficientes armas para defenderse ante la enfermedad, incluso muchos no llegan a ser atendidos y fallecen en la sala de espera.
El médico del área de atención diferenciada del Hospital Daniel A. Carrión de Huancayo, Juan Carlos Vergara, manifestó que ante el colapso de los hospitales, los médicos se ven obligados a priorizar a aquellos pacientes que tienen más posibilidad de salir del cuadro clínico complicado.
“Acorde a nuestra capacidad instalada, tenemos diez camas UCI en el Carrión y 6 en el Hospital Regional de Emergencia COVID-19, sin embargo, todas se encuentran copadas”, aseveró el médico emergenciólogo.
La responsable del Hospital Regional de Emergencia COVID-19, Patricia Munive, manifestó que su establecimiento cuenta con 20 camas de cuidados intensivos implementadas por el GRJ, pero que no cuentan con recursos para contratar médicos especialistas en el tratamiento de la enfermedad, lo que serviría para el acceso a más pacientes; sin embargo, esto también se ve limitado porque en la institución apenas cuentan con 6 camas UCI que funcionan correctamente










