La producción de oro de origen ilegal superó por primera vez a la producción formal en el Perú durante un primer semestre. Según estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE), entre enero y junio de 2026 la producción legal cayó 5,9%, mientras que la ilegal aumentó 19,4%, generando una diferencia de 8,7 toneladas a favor de esta última.
El IPE calcula que la producción ilegal podría alcanzar al menos 110 toneladas durante 2026 e incluso superar las 120 toneladas. Bajo estas estimaciones, entre el 52% y 55% del oro exportado por el país tendría un origen ilegal. El cálculo se realiza comparando el volumen de oro que sale del Perú con la producción reportada oficialmente al Ministerio de Energía y Minas.
El incremento del precio internacional del oro también estaría impulsando esta actividad. De acuerdo con el reporte, durante 2026 el metal registra un precio promedio de aproximadamente US$4.500 por onza, 44% superior al mismo periodo de 2025. En este escenario, el IPE estima que las exportaciones de oro de origen ilegal podrían alcanzar al menos US$16.000 millones y superar los US$18.000 millones este año.
El avance de la minería ilegal también representa un riesgo para la inversión formal. El IPE calcula que más de US$12.000 millones en proyectos mineros estarían expuestos a esta problemática y plantea reforzar la trazabilidad del oro, la inteligencia financiera y operativa, así como la presencia del Estado en las zonas afectadas para identificar el origen del mineral antes de su comercialización.







