En una celebración llena de alegría y afecto, Marcelino Abad Tolentino, conocido cariñosamente como don ‘Mashico’, conmemoró sus 124 años de vida, convirtiéndose en una leyenda viviente y posiblemente en el hombre más longevo del mundo. Este huanuqueño, cuya existencia ha sido un testimonio de resistencia y vitalidad, ha cautivado al Perú y al mundo con su longevidad y su historia de vida singular.
Nacido el 5 de abril de 1900 en Huacachi, distrito de Chaglla, provincia de Pachitea, en la región de Huánuco, don Marcelino ha sido testigo de innumerables acontecimientos a lo largo de más de un siglo de vida. Sobrevivió a dos Guerras Mundiales, varios gobiernos y golpes de Estado, y vio pasar generaciones enteras. Sin embargo, su espíritu se mantiene vivo y su vitalidad sorprende a propios y extraños.
A pesar de vivir la mayor parte de su vida en la más absoluta sencillez, cultivando la tierra y criando animales, don Marcelino capturó la atención del mundo cuando obtuvo su primer Documento Nacional de Identidad (DNI) a los asombrosos 119 años. Este hito tardío en la documentación oficial solo resalta la singularidad de su vida y su legado.
El reconocimiento de su longevidad no ha sido solo un asunto local; las autoridades peruanas han comenzado los trámites para postular a don Marcelino al Récord Guinness como el hombre más longevo del mundo. Su vida, marcada por la sencillez, el trabajo duro y una dieta basada en productos naturales, ha despertado la admiración de todos aquellos que tienen el privilegio de conocer su historia.
Actualmente, don Marcelino reside en la ‘Casa Hogar Mis Abuelitos’ en Huánuco, donde recibe el cariño y los cuidados necesarios para su bienestar. Aunque su fluidez en el habla es limitada y su movilidad se ve afectada por una lesión en la cadera, su espíritu sigue siendo tan fuerte como siempre. Don Marcelino Abad Tolentino es más que un hombre; es un símbolo de perseverancia, humildad y amor por la vida. ¡Feliz cumpleaños, don Mashico!








