Ernesto Bustamante Donayre, en su calidad de experto biólogo molecular y exdirector del Instituto Nacional de Salud dejó en claro su posición respecto a la estrategia que aplica el Gobierno para la detección de los infectados por el COVID-19 y dijo que lo más aconsejable para cercar al virus era usar pruebas moleculares que permitieran ubicar tempranamente a los contagiados. Pero no le hicieron caso.
En una entrevista para la revista Sucesos, el doctor Bustamante Donayre aseguró que solo en Perú y Venezuela usan prueba rápida para detectar COVID-19
«Se está haciendo la prueba rápida (serológica) como una forma de tener data en gran cantidad que supla el defecto de no poder obtenerla por la vía correcta que es la prueba molecular, la que se usa en todo el mundo. En nuestro continente, solo un país, a excepción de Perú, utiliza la prueba rápida y la suma a la prueba molecular. Ese es Venezuela. El problema es que la prueba molecular y la prueba serológica no miden lo mismo y no sirven para lo mismo», indicó el doctor Ernesto Bustamante Donayre para Sucesos.
«La prueba molecular detecta la presencia de virus desde los primeros días de la infección, incluso a los asintomáticos, lo cual permite evitar que gente “contagiante” esté en circulación. Al contagiado hay que detectarlo antes de que haya síntomas y aislarlo», agregó.
«En ese sentido ha habido algo de confusión en la comunidad médica. Las pruebas moleculares aparecieron en el mes de enero en China y en esos días usaba la secuencia de solo un gen con la que la sensibilidad, es decir la capacidad para detectar virus, era del 63 %. Hoy en día, las pruebas que se fabrican en cualquier parte del mundo tienen la capacidad de detectar de 3 a 4 genes. Entonces, ahora son muy sensibles, y tiene un mínimo del 95% de sensibilidad», aseguró.
«Si tengo cien positivos verdaderos, cien personas que, en efecto, están contagiadas, con la prueba molecular podré detectar por lo menos a 95; cinco o menos se me escaparán. Entiendo su concepto de margen de error, pero técnicamente no se le llama margen de error, se le llama no sensibilidad», sostuvo.
El experto biólogo molecular aseguró que la prueba rápida no detecta el virus y solo detecta es anticuerpos contra el virus.
«La prueba rápida no detecta el virus, lo que detecta es anticuerpos contra el virus. Y los anticuerpos aparecen de siete hasta 14 días, después de una infección. Entonces, si lo que vamos a medir la presencia de COVID-19 en base a indicadores como los anticuerpos, en realidad, va a haber un periodo que se llama de ventana, un periodo en el que nunca vamos a detectar un positivo. Es decir, que todo análisis que se hagan entre el momento del contagio hasta los 7 o 14 días después será siempre negativo porque el cuerpo aún no ha desarrollado anticuerpos. Entonces, cuando hagamos una prueba rápida a una persona que tiene cinco o seis días de contagiado ya sabemos que saldrá negativo», aseguró.
«No conozco qué motivó la compra de pruebas rápidas. Parece que alguien ha vendido la idea, tanto al régimen del señor Maduro y a las personas encargadas de tomar decisiones en el Perú, que esas pruebas rápidas podrían servir para detectar personas infectadas en solo 20 minutos y a bajo costo», indicó.
Fuente: Entrevista Sucesos








