Una organización criminal dedicada al tráfico ilegal de fauna silvestre fue desarticulada durante un operativo de gran escala en la ciudad de Iquitos, en la región Loreto. Durante la intervención, las autoridades rescataron capibaras, osos perezosos, serpientes, tortugas y monos que se encontraban en cautiverio en condiciones inadecuadas, listos para ser comercializados de manera ilícita. La banda fue identificada por la Policía Nacional como Los depredadores del oriente.
El operativo incluyó el allanamiento de 14 inmuebles y la detención de 12 personas, entre ellas varios exfuncionarios de la Gerencia Regional de Desarrollo Forestal y Fauna Silvestre de Loreto. Uno de los inmuebles intervenidos pertenecía al ciudadano español Juan Ramón Morillas Rosa, de 60 años. Según las investigaciones, la banda cazaba y capturaba animales vivos o los disecaba con el fin de exportarlos como mascotas exóticas o trofeos, especialmente hacia mercados asiáticos.
En una de las casas, las autoridades encontraron cinco capibaras, 17 osos perezosos, varias serpientes, tortugas y monos, todos retenidos en espacios inadecuados. La Policía de Medio Ambiente detalló que los animales serían enviados a parques de conservación en Iquitos, donde recibirán atención veterinaria especializada y evaluaciones para su eventual reinserción o protección a largo plazo.
La investigación reveló que la red operaba utilizando documentos falsificados o tramitados irregularmente con ayuda de funcionarios públicos, lo que permitía simular la legalidad en la posesión y el comercio de fauna silvestre. Este sistema aprovechaba la biodiversidad amazónica para lucrar ilegalmente, con un alto impacto ambiental y riesgos para la salud pública por la posible propagación de enfermedades zoonóticas.
La Fiscalía continuará con las indagaciones en coordinación con la Policía de Medio Ambiente e Interpol. Se analizarán los documentos incautados y se investigarán posibles vínculos internacionales. Además, las autoridades evalúan implementar medidas de control más estrictas en los organismos regionales y reforzar la vigilancia en zonas vulnerables para frenar el tráfico ilegal de especies protegidas.







