El presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva, Jesús Valverde, advirtió que las camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) a nivel nacional ya se encuentran colapsadas luego de registrarse un repunte de pacientes COVID-19 en los hospitales de todo el país.
De acuerdo al médico, hasta el último domingo no habían camas UCI tanto en los hospitales como en las clínicas privadas de la capital.
“Hoy en día las camas de hospitalización, que eran la reserva de los hospitales, ya se están llenando. Eso significa que la migración del paciente directamente de su domicilio a los hospitales de tercer nivel se está dando de manera franca y vertical. En este momento podemos decir que las UCI a nivel nacional ya se encuentra colapsadas, el crecimiento nuestro se está dando en áreas extendidas fuera de la Unidad de Cuidados Intensivos”, advirtió en en medio local.
Frente a ello, Valverde exhortó al Gobierno a crear una estrategia de contención a segundo nivel basada en sistemas de alto flujo instalados en las áreas de hospitalización general, ya que el incremento de las camas UCI no va a resolver el problema de los pacientes con la enfermedad.
«Estamos proponiendo al Ministerio de Salud, y hace tres o cuatro meses, es que se compre estos sistemas de alto flujo. Los sistema de alto flujo son unos sistemas de entrada de oxígeno a alta velocidad que de manera relativa y de manera absoluta en muchos casos resuelve el problema respiratorio en pacientes que van a progresar de forma severa», indicó.
Asimismo, resaltó el trabajo constante de los médicos intensivistas durante los primeros 10 meses de la pandemia de la COVID-19, pese al escaso personal en los centros de salud. Además, insistió que el desabastecimiento de camas UCI es también debido a la falta de profesionales de salud.
«La pandemia ha desnudado que el déficit de intensivistas es grande a nivel nacional, estamos viviendo una crisis mundial de médicos intensivitas, pasa en todo el mundo, pasa en Europa en América del Norte y el Perú no era ajeno a esto. Latinoamérica no tiene el número de intensivistas similar a países del primer mundo», lamentó.









