Ya en Lima y luego de varias horas de ser secuestrado por la rondas campesinas, el periodista Eduardo Quispe brindó detalles de las horas que estuvo retenido contra su voluntad junto al camarógrafo que lo acompañaba. Al respecto, señaló al alcalde de Chadín, César Castillo, como principal promotor de su secuestro. Este habría tenido un vínculo directo con el gobierno de Pedro Castillo a través de su entonces secretario Bruno Pacheco.
Horas antes de ser retenido, Quispe había logrado conversar con el alcalde de Chadín sobre las visitas de Yenifer Paredes a esa zona del país. Fuentes del periodista le habían señalado que se habían realizado más de una visita en el que se trató una obra de sanidad pública. Al respecto, el alcalde Castillo confirmó los encuentros, pero se retiró rápidamente del lugar.
Tras la partida del alcalde, Quispe y su equipo se trasladaron a La Palma, otro poblado donde se habría realizado el encuentro con la cuñada e hija no biológica de Pedro Castillo. Poco después de identificarse con los ciudadanos de aquella zona, apareció Víctor Díaz Cueva, hombre sin ningún cargo público, pero vinculado al alcalde Castillo. Este mostró reticencia a que se brinden declaraciones o se grabe en la zona.
Poco después llegó al lugar el alcalde Castillo, manejando un vehículo a pesar de que su licencia ha sido suspendida por haber manejado en estado de ebriedad. Este se acerca al periodista Quispe y este señala que le dijo al oído: “Ahora hazte el machito, pues”. Posteriormente, instó a que se decomisaran los materiales de trabajo de los periodistas como cámaras de video y teléfonos celulares, los mismos con el que había realizado su entrevista.
“Lo que sugiero es que este material se quede ahí porque hay material que compromete a la señorita Yenifer”, aseguró Quispe que fueron las palabras del alcalde intentando proteger a la cuñada del presidente de la república. Esta ya viene siendo investigada por la autoridades.
Sobre el comunicado que fueron obligados a escribir y leer a cambio de su consideración, Quispe señaló que el borrador original señalaba que los ronderos representaban “al actual gobierno”; sin embargo, este punto fue sometido a discusión entre los ronderos para finalmente escribir “a los intereses y necesidades del pueblo” intentando desvincularse del gobierno de Pedro Castillo.








