Escribe: Jessi Vila Quispe
En una columna pasada presentamos un panorama general de la situación alimentaria de los peruanos. Dejamos en claro que existe factores internacionales que afectan el precio del combustible y los alimentos. No obstante, el manejo interno de cada gobierno puede estabilizar o empeorar este panorama, no por nada Perú tiene el combustible más caro de LATAM.
Uno de los grandes desafíos del actual gobierno era sacar a la población de una situación de Inseguridad Alimentaria advertida por la FAO. No obstante, vemos que el gobierno de Pedro Castillo no pudo manejar el presupuesto que solicitó al inicio de su mandato. Ahora, pretende endeudar, aún más, a los peruanos con la emisión de bonos alimentarios. En el panorama actual deben darse, pero, debería ir a la par con la reactivación económica. Esto, con el fin de que las personas tengan un ingreso digno que les permita cubrir sus gastos, entre ellos, la compra de alimentos.
Por otro lado, vemos que el trabajo de los peruanos está haciendo posible que la producción de alimentos no caiga. Todo lo contrario, podemos apreciar que entre enero y mayo del 2022 el sector producción y agropecuario creció casi un 5%. Esto se debe al esfuerzo de nuestros agricultores, a pesar del incremento en el precio de los fertilizantes. Dentro de los principales productos, se ha observado un incremento en la producción de arroz en las principales ciudades costeras.
Si bien, uno de los grandes desafíos es alimentar a la población peruana, las agroexportaciones deben seguir siendo impulsadas. Ya que estas, permiten dar empleo y generan dividendos para el país. En la última semana, se encontró que Australia es un mercado interesante, con mas de 800 oportunidades que generaría US$ 4. 194 millones en diferentes rubros, incluyendo la agricultura.
Y ¿Qué hace una nutricionista hablando de política y economía?, como lo mencioné en la columna anterior. A través del principio de Seguridad Alimentaria se puede evaluar el nivel de seguridad que tendrá la población para acceder a los alimentos de manera efectiva. La sostenibilidad de la economía es una base sólida para que los peruanos tengan el acceso a los alimentos nutritivos, seguros y, además, cumplan con sus estándares de gustos. Razón por la cual me he opuesto desde el principio al cambio de la actual constitución.
Regresando a los puntos anteriores, el Perú tiene una riqueza que puede permitir que los peruanos tengan una alimentación digna y generadora de riqueza. Es por ello, que la agro producción y la seguridad alimentaria van de la mano. Estemos vigilantes y no permitamos que la base legal (la constitución del 93) sea cambiada. El sólo hecho de pretender cambiarla, ha generado una inseguridad política que se refleja en la inseguridad económica y, a su vez, en la inseguridad alimentaria. Es por ello, que cada día vemos más ollitas comunes, no las romanticemos.









