Escribe: Jessi Vila Q.
Según un estudio publicado el 2021 por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), el consumo per cápita de leche en el Perú alcanzó los niveles medios, con una cantidad de 81,0 kilogramos. Con el objetivo incrementar el uso de la lecha fresca en los productos de la industria láctea, el gobierno de Pedro Castillo presentó el pasado abril el decreto supremo 004. En este documento se señala que la leche evaporada “Es el alimento líquido obtenido por la eliminación parcial del agua únicamente de la leche”.
La relación que existe entre las modificaciones que se hicieron en el mencionado decreto supremo y el fallo del poder judicial, es el cambio de la nomenclatura del producto. Con esto, ya no podría usar la denominación evaporada sino mezcla láctea. Ahora, desde el punto de vista bromatológico, la leche en polvo sigue siendo leche, el proceso al cual fue sometida permitió la extracción de agua para una mayor durabilidad y concentración nutrientes. Al tratarse del mismo producto no debería haber mayor repercusión sobre la denominación. No obstante, tanto el reglamento del Indecopi como el decreto supremo 004 establecen lo contrario.
Con ese marco legal, la empresa Gloria enfrenta dos grandes dilemas. Por un lado, podría sólo cambiar la denominación y seguir expendiendo su producto, indicando en la etiqueta el cambio de la denominación de evaporada a mezcla láctea. Por otro lado, podría incrementar la compra de leche fresca, para luego someterla a al proceso de evaporación y concentrar los nutrientes, esto podría traer como consecuencia el incremento de precio del producto. No obstante, el problema de fondo radica en que varias empresas nacionales, sobre todo las familiares, no producen lo suficiente para abastecer la demanda de leche, en sus diversas presentaciones, y sus derivados. Además, carece de la infraestructura y logística para obtener y trasladar grandes cantidades de leche.
Una de las razones por las que este producto no es tan fácil de sustituir es debido a que aporta una gran cantidad de nutrientes, sobre todo a nuestros niños. Un vaso de leche aporta la proteína que éste necesita para crecer y elevar el sistema inmunológico, ácidos grasos que aportan energía y vitaminas, y, el calcio que es fundamental para el desarrollo de los huesos. Para remplazar esos nutrientes se tendría que recurrir a varios alimentos, los cuales deberían pasar por algún proceso para su consumo. En el caso de la leche, sólo se necesita mezclar con agua para consumirla. Bajo esas premisas los padres de familia evalúan el costo y la versatilidad, sin perder una buena nutrición para sus hijos.
Si el gobierno pretende impulsar el consumo de la leche, debería fortalecer a los pequeños ganaderos, para que puedan industrializar sus procesos, esto permitiría que haya más productos terminados por parte de ellos y no estarían produciendo solo materias primas. Al parecer las reformas del gobierno y sus aliados enfocan sus esfuerzos en la industrialización de un área que no es competencia suya, ya que, como buenos socialistas, apuntan a tener el control de los recursos naturales. Un ejemplo de ello es el proyecto de ley del congresista Bermejo, donde plantea la industrialización dándole mayor poder al estado frente a los recursos naturales.
Quiero concluir esta publicación resaltando el importante rol que juega la industria alimentaria, ellos juegan un papel importante en la Seguridad Alimenta, ya que, producen alimentos que lleguen de forma inocua y nutritiva a la población. La leche evaporada es un alimento que no necesita refrigeración y puede llegar a nuestros niños a lo largo del territorio nacional. Es por ello, que la principal función del gobierno es crear condiciones donde estas empresas sigan generando productos y den trabajo a más peruanos.









