Cuando se habla del “afrodescendiente” en el imaginario de muchos peruanos se construye la imagen de un hombre o mujer completamente negros, de cabellos encanutados, fuerte, de espalda ancha y con gran habilidad para el baile y el deporte.
Sin embargo, es importante conocer la historia de la llegada de los primeros negros al Perú, cabe resaltar que a principios del siglo XVI llegó una gran cantidad de africanos al Perú, la mayoría esclavos pero otros tantos con categoría de libertos, en los siguientes siglos -y a pesar del inicial rechazo de la comunidad indígena del Virreinato del Perú- el mestizaje entre negros, blancos y andinos fue inevitable. El destino los juntó y el amor hizo el resto.
Negros, mulatos, zambos, saltapatrás y una infinidad de mezclas comenzaron a poblar el virreynato, principalmente en Lima y ciudades costeras antes y durante el siglo XVII, pero también en lugares un tanto alejados como Arequipa, Ayacucho y la selva Peruana.
Una muestra visible es que la casta de los Angola, quienes tenían la autorización eclesiástica para juntarse en cofradías, participar en la pastoral católica de sus zonas y hasta hacerse préstamos para comprar su liberación, fueron los originarios allá en el siglo XVI de la veneración a la imagen del Señor de los Milagros.
Así como este, cientos de relatos orales y escritos son prueba vehemente de que el Perú nació en el mestizaje y en una religiosidad compartida.
Sin embargo hay una corriente ideológica extranjera que busca reescribir la historia, busca borrar todo avanzado en estos siglos, busca eliminar de los libros todo lo que no encaje en su lógica de “lucha de clases”, quiere que nos olvidemos de nuestra raíces y rechacemos un pasado que ellos mismos se están encargando de distorsionar.
El Turrón de Doña Pepa, la mazamorra Negrita, la danza de los negritos, lo variopinto de nuestros equipos de fútbol y demás expresiones populares y espontáneas tendrán que ser eliminados de la sociedad para dar paso a esta nueva agenda “progresista” que busca solucionar problemas fabricados en una zona distinta del planeta.
Los afroperuanos de hoy somos cholos, somos blancos, mestizos y de nuevo negros porque el peruano mira primero el corazón antes que la piel. Defendamos nuestra inherente diversidad y rechacemos la importada, la que solo busca división y exclusión, la que fabrica oprimidos y opresores, la que distorsiona y manipula el idioma.
Yuri Luis Medina / Analista político – Fundador del Nuevo Partido Descentralizado










