El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una contundente advertencia al gobierno de Vladimir Putin: si no se alcanza un acuerdo de paz en Ucrania en los próximos 50 días, impondrá aranceles del 100 % a las exportaciones rusas. El anuncio fue realizado durante una reunión con el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Despacho Oval, y marca un cambio drástico en el tono de la relación entre ambos mandatarios.
“Estoy muy descontento con Rusia”, dijo Trump, visiblemente molesto por la negativa del Kremlin a frenar los bombardeos en territorio ucraniano. El mandatario norteamericano explicó que, de no alcanzarse un acuerdo, se aplicarán “aranceles secundarios”, una medida que también afectaría a terceros países o empresas que comercien con Rusia, endureciendo aún más el cerco económico sobre Moscú.
Además de las amenazas comerciales, Trump adelantó que su administración enviará sofisticado armamento —incluidos sistemas antimisiles Patriot— a países aliados de la OTAN para su posterior entrega a Ucrania. Subrayó que Estados Unidos no asumirá el costo de estos envíos, pues serán los países europeos quienes financiarán el armamento: “Fabricaremos las armas, pero ellos las pagarán. Nosotros no vamos a gastar más”, aseguró.
Este endurecimiento de postura llega tras un intento inicial de acercamiento con Putin al inicio de su mandato, en enero de 2025. Sin embargo, la llamada telefónica del pasado 3 de julio entre ambos líderes —en la que el presidente ruso reafirmó que no abandonará sus objetivos en Ucrania— marcó un punto de quiebre en la estrategia diplomática de Washington.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, continúa solicitando apoyo internacional, mientras Trump advierte que el tiempo se agota. Si en 50 días no se concreta un acuerdo, Rusia enfrentará una nueva ola de presiones económicas sin precedentes, en un momento crítico para la estabilidad geopolítica global.










