El papa Francisco pidió el lunes a la comunidad internacional que prohíba la gestación subrogada, denunciando una «comercialización» del cuerpo humano.
El papa Francisco calificó este lunes de «deplorable» la maternidad subrogada e hizo un llamamiento «para que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica», en el tradicional discurso de comienzos de año ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.
«El camino hacia la paz exige el respeto de la vida, de toda vida humana, empezando por la del niño no nacido en el seno materno, que no puede ser suprimida ni convertirse en un producto comercial. En este sentido, considero deplorable la práctica de la llamada maternidad subrogada», aseguró.
En su opinión, no solo «ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño», sino que «se basa en la explotación de la situación de necesidad material de la madre».
«Un hijo es siempre un don y nunca el objeto de un contrato. Por ello, hago un llamamiento para que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica» dijo.
Caso Ricardo Morán
El caso de Ricardo Morán nace a partir de la negativa del Reniec de inscribir a sus dos hijos nacidos en Estados Unidos a través del método de la maternidad subrogada, pues incumplía con el requisito de la identidad de la madre, como exige actualmente la norma peruana.









