En el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, Ecuador, una joven aguardaba la llegada de su pareja tras cuatro años de separación, debido a que él residía en el extranjero.
Sin embargo, lo que más llamó la atención entre los presentes fue la presencia de un niño de dos años que la acompañaba, sosteniendo un globo con el mensaje «Bienvenido, papi».
“Todas las personas que están esperando a los familiares que vienen de un vuelo directamente de Nueva York. Incluso hay personas que vienen desde otras provincias, otras ciudades. Miren, por ejemplo, bueno, aquí. Bienvenido, papi. En este caso, amiguito, usted nos estaba comentando que está esperando a un ser querido. ¿Quién va a llegar y hace cuánto viene?”, comentaba el periodista.
“Es mi marido. Viene hace cuatro años. Bueno, no lo veo. (¿O sea, no lo vio nacer al bebé. No. ¿Cuántos años tiene el niño?), O sea, no, ¿cómo le puedo explicar? O sea, no es el papá, es el padrastro. Pero viene a pasar con familia, etc”, respondió la joven que cargaba un niño, indicando que su pareja sería el padrastro.
Según relataron testigos, la mujer aclaró que el menor no era hijo del viajero, sino de otra relación.









