Una mujer haitiana fue detenida esta semana luego de confesar que envenenó a 40 integrantes de una peligrosa banda criminal en Puerto Príncipe. Según informaron medios locales como Kominotek y El Nuevo Diario, la comerciante, conocida en la comunidad por vender alimentos, decidió tomar justicia por mano propia ante la creciente violencia e inseguridad en su barrio, ubicado en la comuna de Kenscoff.
La implicada aprovechó su acceso habitual al grupo delictivo para ofrecerles empanadas —conocidas localmente como paté— contaminadas con aceite de oruga, un pesticida de uso agrícola. Las víctimas eran miembros del grupo “Viv Ansanm”, recientemente calificado como organización terrorista por el gobierno de Estados Unidos. Debido a la confianza que la banda tenía en la vendedora, no sospecharon del alimento.
El potente veneno surtió efecto rápidamente. De acuerdo con testigos, varios miembros del grupo comenzaron a presentar convulsiones y dolores abdominales intensos antes de fallecer. Aquellos que sobrevivieron al primer impacto, sufrieron síntomas graves y algunos lograron dar aviso al resto del grupo, que rápidamente buscó represalias.
Tras enterarse de que habían descubierto su autoría, la mujer huyó de su casa, la cual fue posteriormente incendiada por supuestos integrantes sobrevivientes de la banda. Temiendo por su vida, la vendedora se entregó voluntariamente a una comisaría, donde confesó el crimen y aseguró haber actuado sola. Actualmente se encuentra bajo custodia de las autoridades haitianas.
El caso se produce en medio de una alarmante crisis de seguridad en Haití. Según datos de la ONU, más de 1.600 personas han muerto en lo que va de 2025 por hechos vinculados a la violencia de bandas armadas. Aún no se ha emitido una declaración oficial por parte del gobierno sobre las repercusiones legales que enfrentará la acusada.









