El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su disposición a reducir los aranceles sobre importaciones chinas del 145% al 80%, siempre que China abra su mercado a productos estadounidenses. La declaración se dio a conocer a través de su red Truth Social, donde sostuvo que “un arancel del 80% me parece correcto” y criticó los mercados cerrados, afirmando que ya no funcionan en la economía global actual.
Las declaraciones de Trump se dan justo antes de las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China que tendrán lugar este fin de semana en Ginebra. La delegación estadounidense estará encabezada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial, Jamieson Greer, quienes se reunirán con autoridades chinas para intentar resolver la creciente disputa arancelaria entre ambas potencias.
El mandatario condicionó la reducción de los aranceles a un incremento de las importaciones de productos estadounidenses por parte de China. “China debería abrir su mercado a EE. UU. ¡Les sería muy bueno!”, escribió Trump. La exigencia de apertura económica ha sido un eje constante en su política exterior, particularmente en el contexto de una guerra comercial que ha afectado el comercio bilateral.
Trump también aprovechó sus publicaciones para referirse a temas internos, como la posibilidad de aumentar los impuestos a los millonarios, algo que, dijo, estaría dispuesto a aceptar. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos políticos de esa medida, recordando la famosa frase “¡Lee mis labios!” de George H. W. Bush, y sugirió que los republicanos deberían pensarlo bien antes de seguir ese camino.
Según expertos del sector, una reducción al 80% todavía dejaría importantes barreras comerciales. Ryan Petersen, CEO de Flexport, advirtió que los aranceles actuales ya provocaron una caída del 60% en las exportaciones chinas hacia EE. UU. y que para una recuperación sustancial se necesitaría bajar el umbral al menos al 50%. Las conversaciones en Ginebra serán clave para determinar si hay margen para un nuevo enfoque en la relación comercial entre ambos países.









