Luis Dionisio Ruiz, un joven chef peruano de 30 años, fue asesinado a plena luz del día en Cartagena, Colombia, durante un intento de robo. El trágico hecho ocurrió el domingo 29 de junio, cuando dos delincuentes lo atacaron con un arma de fuego mientras ayudaba a descargar alimentos de una camioneta. Aunque fue trasladado rápidamente a un centro médico, Ruiz falleció minutos después debido a la gravedad de la herida.
Según las autoridades colombianas, el ataque habría sido motivado por el intento de robarle una cadena de valor. “De acuerdo a lo manifestado por testigos de los hechos, un sujeto lo intimida, al parecer, en un intento de hurto y resulta lesionado en una ocasión con proyectil de arma de fuego”, indicó el brigadier general Gelver Peña Araque, comandante de la Policía de Cartagena. En la escena del crimen se recolectaron testimonios y pruebas clave para la investigación.
Luis Dionisio Ruiz era conocido en el circuito gastronómico de Cartagena por su trabajo en restaurantes del centro histórico. En redes sociales compartía con entusiasmo su pasión por la cocina peruana, la cual promovía desde su lugar de residencia en el extranjero. Su muerte ha causado consternación entre sus colegas y compatriotas, que lo recuerdan como un joven trabajador, amable y apasionado por su profesión.
La investigación está siendo liderada por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía colombiana, que ya trabaja en la identificación de los responsables del crimen. Entre las pruebas clave se encuentran grabaciones de cámaras de seguridad del sector donde ocurrió el ataque, las cuales podrían ayudar a esclarecer los hechos y dar con el paradero de los delincuentes.
Este trágico suceso ha reavivado el debate sobre la inseguridad en Cartagena, una ciudad que atrae a miles de turistas y migrantes, pero que también enfrenta problemas crecientes de violencia urbana. La comunidad peruana en Colombia y familiares de la víctima piden justicia y mayor protección para los ciudadanos que buscan oportunidades fuera de su país.









