Dos agentes encubiertos de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) fueron brutalmente golpeados y despojados de sus pertenencias mientras realizaban una operación de vigilancia en el mirador del Cerrito de la Libertad, en Huancayo (Junín). El hecho ocurrió el lunes 1 de julio, cuando los efectivos intentaron intervenir a un sujeto investigado por presuntos vínculos con actividades delictivas. La agresión fue perpetrada por al menos cuatro jóvenes, tres de los cuales ya han sido detenidos.
Los suboficiales de tercera Juan Alexander Balvin Quispe (45) y Daniel Alcides Limas Pachacamac (40) estaban vestidos de civil y cumplían labores de inteligencia en la zona. Según informó Huanca York Times, durante el seguimiento, los agentes trataron de intervenir al sospechoso sin identificarse, lo que provocó una reacción violenta. A la agresión inicial se sumaron tres sujetos más, quienes golpearon a los policías con piedras y objetos contundentes, robándoles teléfonos, dinero en efectivo, documentos y prendas.
Tras el ataque, ambos efectivos fueron trasladados al Hospital Daniel Alcides Carrión con múltiples lesiones. En paralelo, personal policial desplegó un operativo de búsqueda en la zona. A unos 500 metros del lugar del incidente fueron capturados Jhon Alex Rodríguez Soto (22) y Armando José Delgadillo Ruiz (23). Posteriormente, en una vivienda del pasaje Cordillera, se detuvo a Abraham Carbajal Aguilar (21), en cuyo domicilio se hallaron una empuñadura metálica y uno de los celulares robados.
El cuarto implicado, identificado como Junior Alexander Carbajal Aguilar, hermano de Abraham, logró darse a la fuga y continúa no habido. El celular del suboficial Limas aún no ha sido recuperado. Las autoridades continúan con las diligencias para su ubicación. Por su parte, el Ministerio Público ya ha iniciado el proceso de formalización del requerimiento de prisión preventiva contra los tres detenidos.
A los sindicados se les imputan los presuntos delitos de robo agravado y lesiones personales. Este hecho ha generado preocupación dentro de la institución policial, ya que evidencia el nivel de riesgo que enfrentan los agentes encubiertos durante operaciones de inteligencia. La Policía Nacional del Perú ha reafirmado su compromiso con la lucha contra el crimen organizado y espera capturar pronto al cuarto implicado en el violento asalto.









