El periodista deportivo Eddie Fleischman se pronunció enérgicamente contra las recientes declaraciones del tuitero aliancista conocido como “Walo”, quien durante una entrevista, en referencia al arbitraje del partido entre Alianza Lima y Cienciano del 2 de mayo, señaló: “Ojalá que los árbitros que caminan por la calle, que van a los centros comerciales, que van de compras no le pasen nada”, insinuando posibles represalias fuera del campo deportivo.
La situación se agravó cuando, días después, el 4 de mayo, Walo difundió mensajes en redes sociales incitando al odio y la violencia, como: “Cuando matemos a un árbitro dejarán de robarnos”, acompañados de afiches con amenazas explícitas hacia miembros de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Estas acciones han generado un amplio rechazo entre periodistas, aficionados y autoridades.


Ante este escenario, Fleischman expresó: “Eso es trabajo para el Ministerio del Interior, es trabajo para los policías. La directiva de Alianza Lima tiene que cerrarle las puertas a ese individuo, no debe ingresar nunca más al estadio”, exhortando a la institución aliancista a tomar medidas inmediatas.
De acuerdo con el marco legal peruano, este tipo de conductas no solo son reprobables desde el punto de vista ético y deportivo, sino también punibles. El artículo 212 del Código Penal sanciona la incitación a la violencia con penas de entre 3 a 6 años de prisión, mientras que el artículo 316-A castiga la apología de delitos con hasta 4 años de cárcel. Al tratarse de delitos de acción pública, corresponde a la Policía Nacional y al Ministerio Público actuar de oficio.
La violencia no tiene cabida en el fútbol. El respeto, dentro y fuera del campo, es un principio que debe primar en toda sociedad democrática.









