Un vendedor ambulante en el centro de Lima se volvió tendencia en TikTok luego de convencer a varias clientas de aplicarse crema de concha de nácar directamente en el rostro, en plena vía pública. El sujeto había montado un improvisado puesto con tinas plásticas llenas de agua para que las mujeres pudieran lavarse la cara y notar los supuestos efectos milagrosos del producto. La escena, que parecía una demostración cosmética, terminó convertida en un fenómeno viral lleno de comentarios sarcásticos.
En el video, se observa a tres mujeres con el rostro completamente cubierto por la crema, mientras una multitud observa la demostración. El vendedor aseguraba que la fórmula tenía propiedades rejuvenecedoras y eliminaba imperfecciones al instante. La intención del emprendedor era mostrar resultados en vivo, lavando el rostro de las clientas frente al público tras la aplicación del producto.
Sin embargo, las redes no tardaron en reaccionar con humor e ironía. Algunos usuarios compararon a las mujeres con mimos, mientras que otros bromearon diciendo que parecía una escena de una banda de rock o que las modelos eran familiares del vendedor. “Este país es un meme”, “Eso es cemento blanco”, “Siempre les dice a las señoras que no funcionó porque se movieron”, fueron algunos de los comentarios que desataron carcajadas entre los internautas.
Más allá de las risas, también surgieron advertencias. Algunos usuarios expresaron su preocupación por el origen y composición de este tipo de cremas vendidas sin control sanitario, señalando que muchas veces contienen ingredientes de dudosa procedencia que podrían poner en riesgo la salud de la piel. La falta de regulación en este tipo de prácticas ambulantes fue también motivo de debate.
Cabe señalar que la crema de concha de nácar, usada tradicionalmente para despigmentar, regenerar e hidratar la piel, puede ofrecer beneficios reales si es adquirida en lugares certificados. Expertos recomiendan comprar estos productos únicamente en establecimientos autorizados que garanticen su seguridad, evitando así reacciones adversas por componentes no aprobados o falsificados.









