Las redes sociales siguen siendo una fuente inagotable de datos curiosos y, en ocasiones, impactantes. Recientemente, un dato que llamó la atención de muchos usuarios fue el ranking de consumo de alcohol en América Latina y el mundo, revelado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y sí, Perú figura en este listado, ubicándose en una posición que podría sorprender a más de uno.
Durante los últimos años, el consumo de bebidas alcohólicas ha sido objeto de cambios debido a una serie de factores que influyen en los hábitos de las personas. La OMS ha estado publicando informes sobre los países con mayor consumo de alcohol, y Perú ha sido parte de estos reportes.
Perú en el mapa del consumo de alcohol
Es importante destacar que, según los informes de la OMS, se ha observado una disminución en el consumo de alcohol en la mayoría de los países de América en los últimos años. Sin embargo, esta tendencia puede variar con el tiempo y otros factores.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte sobre los riesgos asociados con el consumo nocivo de alcohol, que afectan el desarrollo social y económico de muchos países, incluyendo aquellos en las Américas. Según la OPS, el consumo de alcohol en esta región es aproximadamente un 40% mayor que el promedio mundial, lo que plantea preocupaciones sobre la salud pública.
El panorama del consumo de alcohol en América Latina (2019)
Argentina: 8 litros
Brasil: 7,7 litros
Perú: 7,5 litros
Chile: 6,7 litros
Cuba: 6,0 litros
México: 5,7 litros
Uruguay: 5,5 litros
Colombia: 4,9 litros
Honduras: 3,2 litros
Venezuela: 3,0 litros
Guatemala: 1,6 litros
A nivel mundial, el nuevo ranking de la OMS muestra a Bielorrusia en la cima con un consumo promedio de 14.4 litros por año, seguido de Lituania con 12.9 litros y Granada con 11.9 litros. Otros países que destacan en la lista incluyen a la República Checa, Francia, Rusia e Irlanda, todos con cifras significativas de consumo de alcohol.
Estos datos revelan la magnitud del problema del consumo de alcohol en diferentes partes del mundo y subrayan la importancia de políticas y programas de salud pública destinados a abordar este desafío global.










