Anthony González tiene 13 años y vive en Houston, Texas. Un día, se le ocurrió una idea para ganar dinero: limpiar los tachos de basura de sus vecinos. Así nació su negocio, “The Garbage Kid”, que le ha permitido recaudar más de 500 dólares en las últimas semanas.
Anthony no solo es un emprendedor, sino también un perfeccionista. Se toma muy en serio su trabajo y se demora entre 30 y 40 minutos en dejar cada tacho impecable. Su esfuerzo y dedicación han sido reconocidos por sus clientes, que le pagan 10 dólares por cada servicio y a veces le dan propinas.
Pero Anthony no se conforma con ganar dinero. Su sueño es ayudar a los niños más necesitados de su ciudad, a los que quiere donar parte de sus ingresos. “Ese es mi objetivo principal, para ayudar a los niños necesitados, para ayudar a los niños en Houston”, dice con orgullo.
Además, Anthony es un gran fanático del béisbol y su ídolo es José Altuve, el jugador de los Astros de Houston. Su mayor ilusión es poder conocerlo algún día y ofrecerle una limpieza gratuita de su tacho de basura. “Por supuesto que lo haré. Mejor, creo que lo haré gratis”, afirma.
Anthony es un ejemplo de superación y solidaridad para su comunidad. Su historia se ha hecho viral en las redes sociales, donde muchos lo apodan cariñosamente como el “chico de la basura”. Él, lejos de molestarse, se siente feliz de haber encontrado una forma de ganarse la vida y de ayudar a los demás.









